Fue una tarde-noche muy guapa en el Espai Mediterrani

Aforo lleno, ocho de la tarde, la voz sedosa de Nesrine Belmokh, su presencia, los arpegios de Matthieu Saglio, sus solos; el acompañamiento de David Gadea, sus sutilezas...un concierto de poner los pelos de punta el del trío NES. Pausa. Diez de la noche, la fraternidad mediterránea de Piccola Banda Ikona, llegados de Roma, la coherencia de su fundador Stéfano Saletti, su virtuosismo en las cuerdas; la entrega de Bárbara Éramo interpretando a Lluis Llach y a Xosé Afonso, la red de seguridad del enorme Mario en el bajo, la eficacia de Leonardo en la batería...Piccola Banda Ikona, un verdadero símbolo de los pueblos que en el Mediterráneo han luchado y luchan por su libertad. Y con un poema/manifiesto inicial contra la vergüenza de los naufragados. Una noche de sensualidad y compromiso. Espai Mediterrani.